Sonríe, nadie lo hará por ti.

lunes, 12 de enero de 2015

Marcus #5

... y entonces su abuela grita su nombre desde el otro lado de la librería. Marcus se aleja de mi y me deja allí tumbada, atontada por el golpe y aun sintiendo su mirada ardiente en mi piel. Me incorporo poco a poco y veo a Marcus cogiendo un libro de la parte alta de la estantería y a su abuela sonriendole con ternura desde abajo. Me siento fuera de lugar, es una escena tan tierna y tan familiar... tan poco común en mi vida. Me levanto y recojo la chaqueta de Marcus que estaba debajo de mi cabeza. Marcus me mira desde el otro lado de la librería y le susurra algo a su abuela que no logro descifrar. Se acerca lentamente a mi y yo, inconscientemente, retrocedo cuando se acerca.
-Deberíamos irnos, princesa, ha dejado de llover.
Yo simplemente asiento, sin pasar por alto que me ha llamado "princesa". Antes de salir por la puerta su abuela ya está justo ahí esperándonos, abraza estrechamente a Marcus y, para mi sorpresa, también a mi. Mi cara debe parecer un cuadro, porque Marcus se ríe y yo le sonrío. Salimos a la calle, toda mojada y llena de charcos por el diluvio de antes. Su moto está en la puerta, también mojada, así que Marcus saca una especie de toalla, al menos parece una toalla, y la "seca" mientras yo me quedo embobada mirando sus bíceps flexionarse. Me hace un gesto para que suba y yo me sonrojo. Marcus arranca la moto y yo le abrazo estrechamente. Sospecho que acelera cada vez más para que yo le apriete más fuerte, pero ninguno hace ningún comentario al respecto cuando llegamos a la puerta de mi casa.
-Bueno princesa, aquí estás, sana y salva en tu castillo.
-Muchas gracias, noble señor-contesto con una reverencia y ambos estallamos en risa.
Al cabo de unos segundos nuestra risa muere en nuestras gargantas, pero nos quedamos mirándonos, sin saber bien que decir ni que hacer.
-Bueno, yo debería entrar en casa...
-Sí, deberías-pero no hago ningún movimiento, sigo mirándole.
Al cabo de unos largos minutos que han parecido siglos en sus ojos, aparto la mirada y me dirijo a mi casa. Siento su mirada pegada a mi nuca a cada paso que doy y por fin alcanzo la puerta, la abro y entro. Cierro suavemente sin querer mirarlo y pego mi espalda a la pared, soltando un suspiro. Antes de que me pueda alejar de la puerta alguien toca, y yo no pregunto, simplemente abro y salto en sus brazos. Marcus me coge al vuelo y me levanta, mientras me besa profundamente, eso que ambos estábamos esperando y ninguno se había atrevido a hacer. Siento su sonrisa contra mis labios y sonrío a la vez, dejamos de besarnos, pero sigue abrazándome. Hundo mi cara en su cuello y le doy pequeños besos en ese punto dulce. Y entonces me levanta un poco más alto y me hago consciente que me tiene sujeta en el aire, a unos 20cm del suelo y, sin poder contenerme, empiezo a reírme descaradamente.
-Espero que esa risa no sea por mi-susurra en mi oído.

***
Depende de que comentarios reciba de este capítulo me plantearé seguirla o no, decidís vosotros.

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