Sonríe, nadie lo hará por ti.

jueves, 9 de mayo de 2013

Inerte.


Inerte camino por la vida mientras el tiempo pasa y las personas avanzan. Pero yo no. Yo estoy anclada a lugares donde realmente no quiero volver nunca jamás. Estoy anclada a tiempos mejores.
Y ya no lo son. Ya no soy feliz.
Hace mucho que no lo soy.
Ya no recuerdo lo que se siente al ser feliz. Al poder despertarte por la mañana y sonreír. Al poder pensar en el maravilloso día que has tenido. Al poder disfrutar de la vida...
Ahora solo recuerdo las largas noches en vela, llorando. Las largas tardes sentada en el sofá pensando por qué ya no soy feliz. Las dudas, esas constantes dudas que solo me destruyen poco a poco y me convierten en una sombra de lo que un día fui.
Ya no recuerdo como era la Ángela feliz, la que sonreía a cada persona, la que vivía cada día como si fuera el último...Hoy ya no queda nada de ella.
Ahora solo conozco a la Ángela inerte e indiferente al resto del mundo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Hundida y ahogada.


Cuando llorar es rutina y ya nada te llena.
Cuando el dolor de cabeza después de llorar es algo natural.
Cuando cada día te levantas deseando que sea el último.
Cuando una de las personas que más querías ya no está.
Cuando no quieres seguir.
Cuando toda tu vida está derrumbándose a tu alrededor.
Bienvenido a mi vida. Mi vida es una puta mierda, pese a eso sigo adelante, no sé porque, pero sigo. Sigo buscando ser feliz, aunque cada vez que lo intente me de contra un muro invisible. Aunque cada vez que lo intente alguien decida que no lo merezco.
Sé que no merezco ser feliz, pero joder... dejadme al menos intentarlo... Pero no.
El destino ha decidido que no debo ser feliz, que debo estar hundida eternamente, que debo ahogarme entre mis problemas...
El destino es un hijo de puta.