Sonríe, nadie lo hará por ti.

jueves, 10 de mayo de 2012

Un mueble más.

Solo hace falta un puto detonador para que las lágrimas corran libres. He sufrido cosas que no debería haber sufrido dada mi corta edad, heridas sangrantes que marcan mis actos. No puedo rendirme, no QUIERO rendirme, pero es TAN fácil... Es tan fácil dejarlo todo, pasar y no luchar por nada... Es tan fácil alejarme de todo y de todos para no sufrir más. Es fácil, pero también doloroso. No sé, a lo mejor es solo mi punto de vista, pero yo pienso que merezco tener amigos, joder. No soy mala persona, estoy llena de cicatrices, pero tengo un gran corazón. Tengo muchísimo amor para dar, pero nadie quiere recibirlo... ¿Que putada, no? No quiero dar pena, eso nunca, pero realmente siento lo que digo. Si digo que no me siento querida es porque me siento así, aprendí de la peor manera que las mentiras no traen nada bueno, por eso mismo no miento. Si siento algo lo digo y pese a eso callo mucho. Me he construido una cárcel de acero intraspasable. No puedo más. No soy libre porque no tengo el valor para hacerle frente a la realidad. A la realidad de que sufro porque no soy capaz de aceptar como soy, a la realidad que me voy a quedar sola antes o después, a la realidad de que nada me motiva ya. Vivo sumida en una rutina infinita. No hay nada que me motive a seguir, realmente no hay nada. Muchas veces pienso que pasaría si yo no existiera... Si yo no existiera realmente tampoco es que pasara nada... total soy una chica que pasa muchísimo desapercibido, soy un mueble más del entorno de los demás, si ese mueble desaparece lo notan un par de milésimas, luego, bueno, luego da igual. Solo un mueble. Así es como me siento. Un puto mueble inservible. Muchos de mis amigos desmentirán esto cuando lo lean, pero, realmente es lo que hay. Es tal cual me siento, es tal cual lo cuento y lo escribo. No hay más. Un mueble, solo un puto mueble más.