Sonríe, nadie lo hará por ti.

sábado, 25 de agosto de 2012

Ausente.


Sin ganas de nada, miro una pantalla llena de letras vacías que no me consuelan. Letras que intentan hacerme creer que alguien me quiere, cuando yo realmente sé que no. Nadie se preocupa por mi, lo acepto y lo sé, pero aun así sigue doliendo como el infierno.
Vivo en un infierno creado por una sociedad represiva que no me deja expresarme, tengo mis criterios, tengo mi forma de pensar y quiero decir lo que pienso, pero no puedo.
No puedo porque no lo aceptan.
No puedo porque no se lo toman enserio.
Estoy harta de la frase de "Buah, ¿que va a decir si solo es una cría?"
¿Soy una puta cría? Una cría que desea ser otra, que desea tener un par de años más para que me tomen un poco enserio y no me repitan constantemente que soy demasiado pequeña.
Lloro, mientras escribo esto.
Solo quiero ser alguien distinto.
Quiero que me acepten tal y como soy, pero ya veo que eso no se puede...
Soy un bicho raro entre los bichos raros. Soy demasiado extraña para que alguien me quiera.
Ahora solo escribo, mientras lágrimas empañan mis ojos, ausente.

Mi ángel.


Cuando todo te supera, cuando sientes que lo has perdido todo y no queda esperanza, cuando ya no tienes motivación... entonces aparece.
¿Quién? Tú ángel de la guarda.
Esa personita que daría todo por verte feliz.
Esa persona que hace mil y una gilipolleces con tal de sacarte una sonrisa.
Esa persona que pase lo que pase estará contigo.
Esa persona que por muy mal que esté, te ayudará a ti primero.
Esa persona que te quiere.
Yo tengo un ángel de la guarda, uno que siempre aparece cuando más lo necesito, que siempre consigue hacerme sonreír... ese mismo que me quiere ver feliz ante todo.
Ese, es mi ángel de la guarda, que esté donde esté espero que se acuerde de mi tanto como yo me acuerdo de él.
Solo decirte que te quiero.
Y a vosotros, encontrad a ese ángel, a esa persona, y decidle que le queréis, así sin más. Conseguiréis sacarle una sonrisa, esa misma sonrisa que él quiere para ti.
Nunca dejéis escapar a vuestro ángel o os arrepentiréis siempre.
Dicho esto, repetirte que te quiero.

lunes, 20 de agosto de 2012

Autoencerrada.

Tú, no sabes lo que es mirarse al espejo y pensar: ¿Esa soy yo? ¿Enserio? No lo sabes. No tienes ni idea. Esa es una de las peores sensaciones que hay, el mirarte y no saber quien eres. No te la deseo. 
No me gusto, para nada. No me gusta mi personalidad, soy predecible y bastante anormal, además de cansina. Soy esa típica tía que se conecta y dices: ¿Otra vez ella? Sí, esa soy yo. 
Luego dejo paso al físico, no me gusta el mío, nada. Lo puedo cambiar, lo sé, y lo hago, poco a poco. Pero, cuando digo que soy fea, es porque lo siento, no para que me llamen guapa o me presten atención. Soy una chica más del montón. 
No miento, nunca, simplemente soy realista. 
No me veo bien, en ningún sentido. Me han llamado de todo y, en un principio, me da bastante igual, porque no son nadie para insultarme ni meterse conmigo, su opinión me la pela. Sep. Pero la opinión de mis amigos me importa quizá demasiado y, una tontería que parece ser graciosa, a mi me hace daño. ¿Por qué lo pongo aquí? No lo sé. Simplemente tengo que decirlo, soltarlo todo. 
No me siento bien. Ya no soy la misma que antes.
Gracias a todos esos tontos comentarios, esas traiciones, esas tonterías que parecen ser graciosas mi alma ha creado una cárcel, de la que no puedo salir y la cual no sé como romper.
Estoy encerrada en una jaula creada por mi misma. 
No sé quien soy, ni a donde voy. Estoy perdida.