Cansada.
Decepción tras decepción masacran tu cuerpo, te van dañando poco a poco, de manera que no te das cuenta de ello. Pero un día te despiertas y no puedes, no quieres, levantarte de la cama. Porque la realidad es decepción y ya estás tan cansada...
Día a día, te despiertas, te levantas y afrontas la rutina rogando que el día pase rápido y puedas volver a dormir. Pero ni en sueños las decepciones te dejan, una tras otra las pesadillas pasan por tu cuerpo y joden un poco más tu ya masacrado cuerpo.
Y así, pasan los días, las noches, sin nada más que rutina y hacer por hacer, sin sentido ni esperanzas, tan solo seguir por el mero hecho de que tu cuerpo no quiere desfallecer, aunque tu alma lo esté clamando a los cuatro vientos.
Cada día se hace un poco más difícil abrir los ojos y afrontar la vida, te levantas con mal sabor de boca, sabiendo que aunque lo intentes va a ser un mal día, que aunque pienses que hoy va a ser diferente, el día pasa y no lo es. Siempre lo mismo, siempre igual. Y entonces un día, las pesadillas te dan un respiro, y piensas que todo va mejorar, porque todo mejora con un buen sueño, pero no, al levantarse sigue siendo igual de duro. Cada día tu alma pesa más y se hace más difícil seguir... Pero no te rindes, porque esperas a que un día, por arte de magia, todo cambie, algo llegue y te haga feliz, algo que elimine ese peso de tu alma. Pero nunca llega, y cada vez estás más cansada...
Al final, un día despiertas y te das cuenta de algo: ya no puedes esperar más, tu alma se ha roto.
No estoy aquí para ver la parte buena de la vida, simplemente para contarte mi realidad.
Sonríe, nadie lo hará por ti.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
domingo, 14 de diciembre de 2014
Give up.
Hace ya tiempo que descubrí que las mejores cosas que jamás he escrito han sido cuando mis emociones han estado tan cerca de mi piel que han escapado por cada poro de mi piel y se han materializado en letras, palabras... Mis sentimientos hechos algo real.
Puede parecer egoísta que yo me queje de mi vida, pero la verdad es que nunca he entendido a esa gente que dice: "no te quejes de tus problemas, hay gente pasándolo peor". Bueno, siento decíos que sí, hay gente peor que yo, pero eso no quita que tenga problemas, todos somos humanos y todos necesitamos ayuda de vez en cuando. Y yo... bueno, quizás la necesite más que de vez en cuando, pero eh, estoy bien, puedo seguir. Siempre puedo seguir...
Eso es algo que mi abuela me enseñó de muy pequeña: si no puedes, lo vuelves a intentar hasta que sale. Y así he vivido toda mi vida, sin rendirme, sin fallar... Bueno, eso último quizás no sea cierto del todo, no, no he fallado, pero porque conforme ha pasado el tiempo le he cogido tanto miedo al fracaso que ni siquiera lo he intentado, y sí, sé que esto es una tontería, que solo por tener miedo a fallar no tienes que dejar de intentarlo, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo.
La vida no es fácil, pero el mundo no te espera, sigue y sigue sin importarle que tu no le sigas. Así que simplemente corre, corre detrás del mundo, vive cada momento como si fuese el último, porque podría serlo, pero, sobretodo: no te rindas.
Escribo esto para todos, pero es más un automensaje que algo más, pero bueno, mejor así, quizás alguien más pueda usar mis palabras.
Puede parecer egoísta que yo me queje de mi vida, pero la verdad es que nunca he entendido a esa gente que dice: "no te quejes de tus problemas, hay gente pasándolo peor". Bueno, siento decíos que sí, hay gente peor que yo, pero eso no quita que tenga problemas, todos somos humanos y todos necesitamos ayuda de vez en cuando. Y yo... bueno, quizás la necesite más que de vez en cuando, pero eh, estoy bien, puedo seguir. Siempre puedo seguir...
Eso es algo que mi abuela me enseñó de muy pequeña: si no puedes, lo vuelves a intentar hasta que sale. Y así he vivido toda mi vida, sin rendirme, sin fallar... Bueno, eso último quizás no sea cierto del todo, no, no he fallado, pero porque conforme ha pasado el tiempo le he cogido tanto miedo al fracaso que ni siquiera lo he intentado, y sí, sé que esto es una tontería, que solo por tener miedo a fallar no tienes que dejar de intentarlo, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo.
La vida no es fácil, pero el mundo no te espera, sigue y sigue sin importarle que tu no le sigas. Así que simplemente corre, corre detrás del mundo, vive cada momento como si fuese el último, porque podría serlo, pero, sobretodo: no te rindas.
Escribo esto para todos, pero es más un automensaje que algo más, pero bueno, mejor así, quizás alguien más pueda usar mis palabras.
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