Sonríe, nadie lo hará por ti.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Miedo a sentirlo.

¿No lo entiendes? ¿Te preguntas por qué huyo?
Porque me da miedo sentirlo.
Hace un par de semanas que he empezado a fijarme en mucho más allá del físico y eso me da pavor.
Me aterra fijarme en el interior de las personas. No quiero.
¿Por qué?
Porque es demasiado mucho más fácil enamorarse de una persona que de un físico.
Tengo miedo. Quiero huir. Pero algo me dice que ya es demasiado tarde, que ya no puedo huir de lo que soy.
Quiero tener alas, quiero volar, huir lejos y nunca volver...

Sin respuesta.


Últimamente tengo muchas preguntas en mi cabeza, muchas dudas. Giran y giran y me quitan todo pensamiento racional.
¿Soy menos por tener una talla 44 en vez de una 38?
¿Soy menos por ser diferente a todos los demás?
¿Soy menos por sentirme sola?
¿Soy menos por intentar ser yo?
¿Soy menos por vivir a mi manera?
¿Soy menos por no seguir modas?
¿Soy menos por intentar ignorar a las malas lenguas?
¿Soy menos por querer más a amigos que no conozco en persona que a los que llevan años conmigo?
¿Soy menos por no haberme liado con nadie nunca?
¿Soy menos por tener dignidad?
¿Soy menos por respetar a los demás?
¿Soy menos por llevar sudadera y leggins?
¿Soy menos por no maquillarme como una puerta?
¿Soy menos?
No lo sé, realmente, ya no tengo claro si soy menos...