Sonríe, nadie lo hará por ti.

sábado, 10 de enero de 2015

Colores vívidos.

¿Por qué nos volvemos aburridos con la edad? ¿Es un signo de madurez o de perdida de esperanza? Esas palabras han brotado de mis dedos sin siquiera pensarlo, un acto reflejo de mi subconsciente por verbalizar algo que tiene demasiado sentido.
Recuerdo que cuando era más pequeña todo lo veía con colores más vívidos, ¿sabéis de que os hablo? Todo era más bonito, más fácil, más feliz. Y de golpe, empecé a pensar en el futuro. La vida de un niño cambia el día que piensa en el futuro y se da cuenta que el futuro es un ahora y no un mañana. Y ese día llegó y empecé a hacerme mayor, el tiempo empezó a pasar tan rápido que aprendí a valorar los momentos felices, las pequeñas cosas que me hacen sonreír cada día. No todo es fácil, pero si no le plantas cara a la vida, ¿qué te queda?
En fin, que me ando por las ramas. Conforme he ido madurando mis ganas de vivir se han ido apagando. Bueno, más bien han cambiado hacía un rumbo diferente. Antes buscaba diversión, ahora seguridad. Quizás es eso lo que nos hace aburridos, el dejar de pensar en ser felices para plantar cara a las responsabilidades de madurar. La vida avanza y tu tienes que correr para no perderla y con el tiempo, el mundo deja de tener esos colores vívidos y se vuelven apagados y monótonos, nada demasiado especial. Y entonces es cuando me di cuenta que ya no era tan pequeña como pensaba, que el "solo es una niña" ya no valía para mi. Era mayor. ¿Me he vuelto aburrida? No lo creo, pero aun estoy en una etapa temprana de mi madurez, con el tiempo la vida seguirá cambiando y me haré aburrida, justo como el resto de los "adultos", me resignaré a un trabajo, a una seguridad y olvidaré esos colores vívidos del mundo para dejar paso a el blanco y negro y los tonos sepia. Tan solo quedará una cáscara de la niña que antaño fui, un mundo sin color y sin esperanza. O quizás no, quizás yo siga viendo esos colores vívidos por el resto de mis días y viva feliz haciendo esas pequeñas cosas que me hacen sonreír. Quién sabe que deparará el futuro, esto es el ahora y aquello ya será mañana...

No hay comentarios:

Publicar un comentario