Vuelan mariposas bajo la superficie de mi piel. Me recorren el cuerpo entero y me gritan que las deje salir. Es un sentimiento extraño, casi magia cuando por fin las dejas salir y vuelvan de todos los poros de tu piel hasta tus manos, donde se convierten en letras, palabras, oraciones y textos. Algunos tienen sentido, otros tan solo son cosas sin sentido, o quizás si lo tengan pero aún no lo hayamos descubierto. Siento fluir su corriente de mágica inspiración desde mis manos a mis dedos y cuando esa explosión de felicidad y alegría se acaba mi piel cosquillea, porque aún tengo mariposas que no están listas para salir, pero siguen latentes debajo de mi piel, como magia líquida que corre junto a mi sangre, por mis venas y arterias, magia que sale del corazón, de las emociones y el sentimiento. Esas mariposas que todos tenemos pero solo unos pocos podemos dejar salir.
¿Y tú, tienes magia?
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