Sonríe, nadie lo hará por ti.

martes, 27 de mayo de 2014

El antes para mi después.

Cuando pasó, no pensé que me afectara, solo supe y pensé que estaba viviendo algo maravilloso. Cuando pasaba, cada segundo, sabía que era una pausa en mi vida, que ese simple hecho cambiaría mi vida para siempre. Sería la línea divisoria entre dos etapas: lo que fui y lo que soy. Algo tan insignificante y que sin embargo cambio mi vida. No sé muy bien como explicarlo porque fue algo demasiado grande y a la vez demasiado pequeño. Lo fue todo y se convirtió en nada. Fue cielo y tierra a la vez. Fueron alegrías y tristezas. Quién sabe si hubiese podido seguir así, dudo que nunca lo sepa. Pero algo si que sé, fue la razón de mi cambio y merece el mérito de ello. ¿Qué fue? Demasiadas respuestas para una sola pregunta. Fueron momentos tan maravillosos y tan felices que mi mente insiste en revivirlos cada vez que cierro los ojos, me persiguen en sueños y me acosan despierta, lo odio y a la vez lo amo. Jamás quiero olvidar eso, pero tampoco quiero revivirlo una y otra vez porque hace mi realidad un poquito más dura cada vez. Aquello fue tan bueno y esto es tan... mediocre. Quizás vuelva, quizás cambie, quizás... tantas posibles soluciones sin tener un real problema. No sé, dudo que esto tenga ningún final.
Algo sí que sé: fue el antes para mi después.

No hay comentarios:

Publicar un comentario