Entre todo este rollo de la navidad, me he dado cuenta de algo. La negatividad, lo fuerte que se aferra la gente al lado negativo de las cosas. ¿Por qué? ¿Es más fácil aferrarse al lado negativo? Puede. Pero no lo entiendo, aun así.
¿Por qué ver solo el lado malo? Siempre hay un lado bueno. Siempre hay una buena razón para vivir, y si no la hay: la buscas. No hay más.
Todos tenemos problemas, más o menos graves, quizá fáciles de solucionar, quizá no...
Quizá viva 50 años más o quizá muera mañana. ¿Desde esta perspectiva es más fácil buscar cosas buenas? Es probable. Siempre he creído que lo más importante es la salud, todo lo demás... bueno, está ahí. Pero piensa esto, realmente piensa esto: ¿Vale la pena ver lo bueno de la vida?
Ha pasado mucho tiempo hasta que yo he podido contestar esa pregunta, ¿puedes tú? Hago esto, así, tan directo porque me he dado cuenta que no vale la pena mirar lo negativo y deseo poder expresar eso con palabras, y creo que me quedo corta y me exaspera no poder expresarlo mejor.
Veo lo bueno de la vida, porque si solo veo lo malo ya no puedo llamarlo vida, tan solo existencia, y ni siquiera una buena. Si solo ves lo negativo tu vida se convierte en un sin sentido, una ida y venida de ideas negativas que no dejan fluir la alegría. Si solo ves negatividad no desees ser feliz, porque son cosas opuestas, absolutamente opuestas. Todos deseamos ser felices, pero nos equivocamos en algunas cosas, queremos que la felicidad llegue a nosotros y no. Busca la felicidad. ¿Quieres ser feliz? BUSCA LA FELICIDAD. Esa es la clave de todo esto. Deja de ser negativo, deja de ver el lado malo, busca algo bueno, algo por lo que valga la pena ser feliz. Un ápice de alegría entre un mundo de oscuridad.
Búscala, deséala, consíguela.
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